El control territorial por el ‘negocio’ del microtráfico y ajustes de cuentas entre grupos delincuenciales en Lérida ha dejado varias muertes, entre ellas la de dos hermanos. En menos de un mes, una madre leridense tuvo que enterrar a dos de sus hijos, el temor es que otro miembro de esta misma familia corra con la misma suerte.

El 2 de enero, Andrés Vargas Carvajal estaba en el barrio Las Brisas en una bicicleta hablando con una mujer, cuando un sujeto sin mediar palabra disparó en su contra varias veces, aunque la víctima intentó escapar, uno de los proyectiles causó la herida mortal. Vargas Carvajal cayó sin vida sobre el andén de una tienda.
Mientras el sicario escapó en una moto que lo esperaba a pocos metros, la progenitora de Andrés fue alertada y corriendo llegó al sitio donde yacía el cadáver de su hijo. El dolor de esta madre agudizaba su corazón, pues hacía mes y medio había enterrado a su otro hijo.
El pasado 8 de noviembre del 2025, ‘El mocho Carvajal’ como era conocida la víctima, estaba frente a su casa en una silla cuando fue atacado a bala. Según testigos, en julio había salido de la cárcel y hacía poco había llegado desde Armero Guayabal a Lérida.

Pero años atrás, esta misma madre también se vistió de luto por el crimen de otro de sus hijos.
La línea investigativa de las autoridades estaría relacionada con confrontaciones entre grupos al margen d ela ley dedicados a la comercialización de sustancias estupefacientes, una de ellas es la estructura delincuencial conocida como ‘Los Pitufos’ a la que pertenecerían los Carvajal, sin embargo, la Sijín de la Policía del Tolima continúa recopilando evidencias para esclarecer el sicariato y capturar a los responsables.
“Esta persona registra anotaciones judiciales por los delitos de hurtos y amenazas. De manera inmediata se desplegaron todas las capacidades institucionales de investigación y criminalística, Sijín y Sipol con el fin de esclarecer el hecho”, indicó el teniente Jhonatan Revelo, comandante de la Estación de Policía de Lérida.
Cabe mencionar, que en el ataque ocurrido el 2 de enero del presente año, hubo un lesionado por una de las balas que accionaron contra Carvajal y que no está vinculado con hechos criminales. El afectado recibió un disparo en uno de sus pies y fue atendido en el Hospital Reina Sofía de España.



