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Entre historia y conservación, el Teatro Tolima se prepara para una nueva etapa

Mediante calas estratigráficas, investigación histórica, entrevistas y análisis del entorno, se definió el criterio de intervención de los colores de la fachada del Teatro Tolima.

La formación práctica es uno de los componentes fundamentales del modelo de enseñanza de la Escuela Taller del Tolima; por eso, el Teatro Tolima se convierte en un escenario de aprendizaje donde los conocimientos adquiridos en el aula se llevan a la práctica, en un inmueble declarado Bien de Interés Cultural del ámbito nacional y que exige criterios técnicos para la conservación de sus características arquitectónicas.

En este escenario, uno de los procesos adelantados corresponde a los estudios de color de la fachada, mediante calas estratigráficas, un procedimiento especializado que consiste en retirar cuidadosamente pequeñas secciones de pintura para identificar las diferentes capas, tonalidades y acabados aplicados a lo largo del tiempo. Esta información, complementada con fotografías, investigación histórica, entrevistas y análisis del entorno, permitió establecer criterios técnicos para la intervención de sus superficies.

“Las calas estratigráficas permiten identificar las distintas capas de pintura que ha tenido el teatro y, junto con entrevistas, investigación histórica y análisis del entorno, sustentar técnicamente la selección de los colores correspondientes a una etapa de esplendor, identificada con la restauración realizada en los años noventa. No se trata de elegir colores por gusto, sino de comprender la edificación y la memoria que la comunidad conserva de este bien patrimonial”, explicó Catalina Prada Alvis, ingeniera especialista en restauración y coordinadora del proyecto de la Escuela Taller del Tolima.

El proceso toma como referencia la intervención histórica realizada entre 1996 y 1997, con el propósito de recuperar la imagen arquitectónica correspondiente a esa etapa, para ello, los equipos técnicos estudiaron las superficies y sus acabados antes de avanzar en la aplicación de pintura, evitando decisiones que desconozcan los antecedentes constructivos y estéticos del edificio.

Estas actividades forman parte de las reparaciones locativas y labores de mantenimiento autorizadas por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, que comprenden trabajos en la fachada, espacios interiores y camerinos; su alcance es específico y no corresponde a una restauración integral del inmueble, una distinción importante por las condiciones de protección patrimonial del Teatro Tolima.

“Es fundamental que la ciudadanía conozca que estamos desarrollando reparaciones locativas y mantenimiento, no una restauración integral. Cada actividad debe responder a criterios técnicos y a las autorizaciones correspondientes, porque intervenir un edificio patrimonial implica comprender sus materiales, su historia y los elementos que debemos conservar”, señaló Catalina Prada Alvis.

De manera complementaria, se adelantan acciones por parte de la aseguradora para atender las afectaciones ocasionadas por las fuertes lluvias de octubre, entre ellas, trabajos relacionados con el cielo raso, la cubierta y el sistema de evacuación de aguas lluvias, estas reparaciones se articulan con las labores de mantenimiento patrimonial, aunque corresponden a frentes de intervención diferentes.

De esta manera, la presencia de la Escuela Taller del Tolima en el Teatro Tolima permite que los procesos de formación trasciendan el aula y se desarrollen en escenarios reales, fortaleciendo las capacidades de los aprendices y su conocimiento sobre los oficios tradicionales, al tiempo que se contribuye a la conservación del patrimonio cultural del departamento.