La institución hizo un llamado al Gobierno Nacional para que cualquier iniciativa relacionada con la autonomía de las universidades públicas sea discutida con la comunidad académica y bajo el respeto de la Constitución y los derechos humanos.

La discusión sobre la autonomía universitaria vuelve a tomar fuerza en el país. En medio de los debates sobre cómo deben actuar las autoridades frente a situaciones excepcionales de violencia o alteraciones del orden público dentro de los campus, la Universidad del Tolima fijó su posición y pidió que cualquier propuesta sea construida mediante un diálogo amplio con las instituciones de educación superior.
A través de un pronunciamiento, la universidad hizo un llamado al Gobierno Nacional para que las decisiones relacionadas con este tema se discutan con las universidades públicas y se desarrollen bajo el marco constitucional.
“La autonomía universitaria no es una concesión de los gobiernos ni una prerrogativa temporal”, señaló la institución, al recordar que este principio está establecido en el artículo 69 de la Constitución Política de Colombia y desarrollado por la Ley 30 de 1992.
Según la Universidad del Tolima, este marco jurídico permite a las instituciones de educación superior definir sus estatutos y normas internas, organizar sus actividades académicas y científicas, establecer sus programas, administrar sus recursos y desarrollar de manera independiente su misión.
Defensa de la protesta, pero rechazo a la violencia
En su pronunciamiento, la institución también se refirió al derecho a la protesta y a la movilización social, señalando que las universidades deben continuar siendo espacios para el debate y la expresión de diferentes posiciones.
“Defendemos el derecho constitucional a la protesta pacífica, la libertad de expresión, la organización y la movilización social”, manifestó la universidad.
Sin embargo, el pronunciamiento también marca una posición frente a los hechos violentos.
“Rechazamos categóricamente cualquier forma de violencia, sin importar su origen”, indicó la institución.
La Universidad del Tolima sostuvo que una de sus principales responsabilidades como autoridad universitaria es proteger la vida y la integridad de estudiantes, docentes, trabajadores y demás integrantes de la comunidad, además de prevenir hechos de violencia dentro de sus instalaciones.
Piden reglas claras para eventuales intervenciones
Uno de los puntos centrales del pronunciamiento tiene que ver con la posibilidad de que autoridades externas deban intervenir en una universidad ante situaciones consideradas excepcionales.
Frente a este escenario, la institución pidió que cualquier actuación se adelante bajo estrictos límites constitucionales y legales.
“Cualquier intento de intervención de autoridades externas en una universidad debe realizarse con estricto apego a la Constitución y la ley”, señaló.
Además, planteó que se deben garantizar los derechos humanos y principios como la necesidad, excepcionalidad, proporcionalidad y razonabilidad.
Para la Universidad del Tolima, cualquier protocolo que pretenda establecer la forma de actuar ante situaciones graves de violencia o alteraciones del orden público no debería definirse de manera unilateral.
La institución considera que su construcción debe involucrar al Sistema Universitario Estatal, las rectorías, estudiantes, profesores, funcionarios, graduados y demás autoridades universitarias.
Universidad del Tolima propone encuentro nacional
En la parte final de su pronunciamiento, la institución hizo una propuesta concreta: que la Universidad del Tolima sea escenario de un encuentro nacional para discutir el futuro de la autonomía universitaria y los desafíos que actualmente enfrentan las instituciones públicas de educación superior.
“La universidad pública colombiana no debe convertirse en un escenario de confrontación entre la ciudadanía y el Estado”, sostuvo.
La institución también insistió en que los campus universitarios deben permanecer como espacios de debate, conocimiento y convivencia democrática.
“Debe seguir siendo lo que históricamente ha representado para nuestra democracia: un lugar seguro para las ideas, la crítica, la diversidad y la construcción colectiva del conocimiento”, concluyó el pronunciamiento.
Con esta propuesta, la Universidad del Tolima busca abrir una discusión de alcance nacional sobre los límites y garantías de la autonomía universitaria, así como sobre los mecanismos que deberían aplicarse cuando se presenten situaciones excepcionales que comprometan la seguridad dentro de los campus.



